Angustia del octavo mes

22 julio 2009

Parece como si Tobi estuviera teniendo una regresión. Tarda muchísimo en dormirse, se despierta de noche y se desvela, llora frente a gente que antes era puro sonrisas, quiere estar más tiempo a upa de mamá… Al principio pensé que se sentía mal, le tomaba la temperatura, a la noche pensé que tendría calor, después que tendría frío. Después pensé que lo estaba malcriando y que por eso quería upa todo el tiempo. Empezamos a tardar tres o cuatro veces más en dormirlo. Ahora apenas lo apoyo en la cama se despierta aunque me quede con él, es como si no quisiera dormir cuando en verdad está muerto de sueño.

Entonces la pediatra un día me avisó que iba a empezar a despertarse de noche, cada vez más hasta el octavo mes. Empecé a  leer sobre el tema y me di cuanta de que todo esto que le pasa a Tobi es normal. Es la angustia del octavo mes solo que empezamos en el sexto. Parece que se da entre el sexto y el noveno, y promediando le dicen del octavo.

El tema es así: el bebe empieza a darse cuenta de que él y mamá no son la misma persona, por eso llora cuando mamá no está o cuando ve gente extraña. Se da cuenta de que el resto de la gente es diferente y que prefiere a mamá. Se da cuenta de que mamá se puede ir y dejarlo solo. Y piensa que mamá desapareció. Imaginense la angustia padre que deben tener.

Tratemos de hacer una analogía con nosotras. Creo que el momento que más se parece a éste se da en los días despues del parto. Ya tu bebé no forma parte de tu cuerpo, ya no está dentro tuyo. Personas extrañas (tu marido, tu suegra, una enfermera) alzan a tu hijo y te das cuenta de que ya no es tuyo solo. Muchas madres sufren lo que se llama la depresión posparto, muchas se lo bancan sin chistar. Se llevan a tu niño a la nursery para hacerle los estudios correspondientes y aparece esa fantasía casi ridicula de que te lo van a cambiar por otro o que alguien se lo puede robar. (Pongo “casi ridicula” porque en algunos lugares la fantasía lamentablemente  se convierte en realidad de vez en cuando, debido a la falta de control y a las pobres condiciones de nuestros hospitales públicos) Entonces, en un momento de desesperación empezás a pensar en como lo reconocerías si apenas lo tuviste un ratito con vos, si le notaste alguna manchita de nacimiento, si podrías ya diferenciar su llanto del de otro recién nacido, etc. Y entonces te das cuenta de que lo mejor que podés hacer es dormir un rato porque probablemente ya te lo estén por traer y no dormiste nada desde el parto y se te viene una noche larguísima. Tratás de dormir pero te queda en el subconciente esa pizca de miedo que no te deja relajarte del todo, hasta que finalmente te lo traen y lo abrazas todo, pobrecito amasijado contra tu pecho, y le das la teta para que deje de llorar y para dejar de llorar vos, porque en tu interior estabas hecha un mar de lágrimas.

Entonces me siento a leer sobre el tema y encuentro cosas como esto:

Es aconsejable dejar que elaboren su duelo, ya que si corremos a alzarlos cada vez que lloran pensarán: “antes mamá aparecía cuando pensaba en ella, ahora aprieto la tecla del llanto y mamá aparece igual, y sigo dominando la exsitencia de las cosas”. (…) Un consejo: besémoslo y dejémoslo en el mismo lugar en el que estaba, aunque siga llorando. Se debe tene en cuenta que no les hace mal porque no lo castigamos, sino que lo acompañamos en el crecimiento.

Revista nacer y crecer. N° 32 – Año 2008

Me surgen un par de dudas: ¿desde cuando los niños de ocho meses se convirtieron en déspotas con deseos de dominar el mundo?, ¿dejar llorar a tu hijo cuando está angustiado es acompañarlo en su crecimiento?, ¿Dejarías llorar a tu hija de quince años que esta angustiada porque corto con su novio? ¿o tratarías de abrazarla y consolarla? ¿Como crees que la estarías acompañando más en su crecimiento? Querer que tu mamá te abrace no es querer dominar la existencia de las cosas, es querer que tu mamá te abrace. No dejarlo llorar no significa no ponerle límites cuando sea necesario. No significa que después vaya a hacer cualquier cosa que se le ocurra ni que nunca le vas a poder decir que no.  Creo que acompañarlo es abrazarlo cuando te necesita, recordandole que vos no desapareces, que vas a estar siempre a su lado si te llama. También acompañarlo es dejarlo crecer y conocer las cosas por si mismo, por supuesto. Pero creo que eso nunca implica dejarlo llorar solo.

Artículos sobre el tema:

http://www.bebesymas.com/desarrollo/la-angustia-del-octavo-mes

http://www.babysitio.com/bebe/desarrollo_angustia.php

http://www.paratimama.com.ar/notaBebes.php?ID=27

Todos los bebes lloran. Normalmente un recién nacido llora entre 1 y 3 horas diarias. Pero, ¿por que lloran?

Los bebes no saben expresarse de otra manera que no sea con su llanto y  a veces las madres nos sentimos cansadas, irritadas, incapaces de seguir adelante. No entendemos qué les pasa. No sabemos qué más probar para calmarlos. En esos momentos debemos tranquilizarnos y pensar que esa personita depende de nosotras un 100%, que espera que lo abrazemos, lo acunemos y lo mimemos, que espera ser alimentado, abrigado y que con nosotras se siente totalmente seguro. Nunca dejes llorar a tu hijo. No dejes que se sienta inseguro, no lo dejes tener miedo solito, no dejes que se calme solo porque entendió que nadie va a ir a abrazarlo. Alimentalo, no solo con tu leche sino con tu amor, con tus caricias. Protegelo, él va a tener toda una vida para aprender que el mundo no siempre es un lugar agradable, que no lo aprenda de vos.

El Dr. Carlos Beccar Varela (médico pediatra) distingue dos tipos de llanto: el llanto-problema y el llanto-necesidad.

El primero es agudo y se presenta a causa de emociones intensas (como el miedo, la ira y la angustia) o por cualquier dolor físico. Este llanto-problema obedece a algún trastorno que perturba a los padres que perciben que algo anda mal y prontamente consultan al pediatra. 

El llanto-necesidad se debe a  cinco necesidades básicas de los bebés que pueden agruparse en la nemotecnia ASESUPA, que expresa la necesidad de Alimento, Succión, Estímulo, Sueño y Upa.

La necesidad de Alimento se presenta con una frecuencia variable dependiendo de la cantidad de leche ingerida en la mamada anterior. A mayor cantidad ingerida en una mamada, más tiempo pasará antes que el bebé comience a dar señales de que quiere mamar otra vez.

La necesidad de Succión sobrepasa en los primeros meses a la necesidad de alimento. Un bebé que terminó de mamar y no llora, pero sigue hociqueando y chupeteando, tiene simplemente necesidad de succionar un poco más con lo que se suele llamar “succión no nutricional”. Esta puede satisfacerse ofreciendo el pecho más vacío, o con el chupete, pero éste no conviene que sea ofrecido en las primeras dos o tres semanas de nacido el bebé, para evitar la llamada “confusión de pezones”, que puede llevar al rechazo al pecho por el bebé.

El Estímulo es una necesidad básica de todo bebé. No le extrañe que el suyo a veces llore, estando bien alimentado, porque está aburrido, necesita que le hablen, sonrían, canten, miren a los ojos, toquen, acaricien y lleven a pasear. Todos estos estímulos los necesita su bebé varias veces al día y son muy importantes para su desarrollo emocional y madurativo. En realidad la estimulación es una forma de alimentar al bebé.

El Sueño puede ser algunas veces motivo de llanto cuando el bebé ha acumulado mucha excitación a la vez que está cansado y no se puede dormir. En este caso el llanto le sirve para descargar energía y poder así conciliar el sueño. Las horas más frecuentes de llanto por sueño están entre las 19 y las 23. En estos casos, la mejor respuesta es tenerlo en brazos o en porta bebé o en kepina, y caminar cantándole suavemente hasta que se le “descarguen” las pilas y se duerma. Por cierto que hay otras formas de ayudar a dormir a un bebé a la vez excitado y cansado, que podrá descubrir gracias a su creatividad.

El UPA es una real necesidad de los bebés sobre todo en los primeros 3 a 6 meses de nacidos. Los bebés que están unas horas a upa cada día lloran menos en 24 horas que los que nunca están a upa. Si usted se cansa de tenerlo en brazos, puede llevar a su bebé en un porta bebé que le sostenga bien la cabeza, o en una “kepina”, que es un género de 1,30 mt. por 1,30 mt. que se anuda en dos extremos y se cuelga del cuello materno.

Cada una de las necesidades del ASESUPA tiene una respuesta que la satisface. Si usted no acierta con una respuesta, sencillamente pruebe otra hasta que el niño se calme.

Fuente: Guía para una lactancia feliz. Carlos Beccar Varela

 

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