No quiere dormir!!!

28 noviembre 2009

Tobi esta imposible. Hace varios días que estamos con “problemas de sueño”. Apenas lo acuesto en su cuna totalmente dormido abre los ojos, se levanta, y se para agarrandose de los barrotes. Es como si intentara no dormirse. Y por más que se le estén cerrando los ojos de cansancio no quiere saber nada. También se despierta a la mitad de la noche llorando y le cuesta muchísimo volver a dormir.

Creo que tiene que ver con que empecé a trabajar hace dos semanas. Me parece que tiene miedo de que me vaya. Estuve leyendo un poco en internet y parece que es bastante normal que le pase esto. Así que intento ser la madre más paciente del mundo, lo alzo, lo abrazo y lo vuelvo a dormir. Pero hay veces en que simplemente no puedo seguir. Y ahí se lo paso a mi marido, pero lamentablemente él mucha maña no se da. Anoche se lo dejé y me fui a dormir, me despertó dos horas más tarde con Tobi todavía despierto sin saber que hacer. Le hice upa y se durmió en 10 minutos, lo que me da la pauta de que en realidad lo que quería era estar conmigo.

Creo que tengo que darle tiempo para que se acostumbre a que a veces yo no estoy. Tiene que entender que siempre vuelvo. Espero que se le pase pronto. Mientras tanto intento reforzar su rutina de “baño, comida, cuento, teta/ mamadera y a dormir” (ese es otro tema, de a poco le doy más mamadera y menos teta… muchas cosas juntas, no?) Me acuerdo que cuando empezamos con la rutina el empezó a dormir mucho mejor, pero ahora la tenía medio olvidada.

A las madres más experimentadas ¿Que consejo me podrían dar para superar esta etapa? ¿Se pasa sola? ¿Como hago para que entienda que no lo estoy abandonando cuando me voy a trabajar?

10 meses

3 noviembre 2009

El 29 de Octubre Tobi cumplió 10 meses y por primera vez gateó y durmió toda la noche. No lo podía creer. Me desperté a las 3:30 porque se movió un poco y me levanté segura de que en cualquier momento empezaba a llorar. Al ratito estaba totalmente dormido de nuevo. El ya se estaba despertando menos desde que logramos que coma bien a la noche, pero con las alergias alimentarias que tiene nos costó bastante. Después de que le sacamos el huevo cambió totalmente, come todos los días.

Lamentablemente no volvió a dormir toda la noche nunca más… se siguió despertando, pero hoy le paso la cuna a su cuarto y espero que ahí duerma mejor. El tema es que ya es capaz de hacerlo y ahora se que si se despierta no es porque se quedó con hambre, sino porque se da cuenta de que no está conmigo. Así que vamos a intentarlo.

Tengo que reforzar las rutinas. Antes era super estricta: baño, comida, cuento con musiquita, teta y a dormir. Ahora estamos en baño, comida, teta y a dormir. Es importante que el entienda que es la hora de dormir toda la noche. Ayer me pasó que no comió bien al medio día porque se brotó un poquito (no se con qué) y tampoco durmió la siesta, entonces le agarró sueño un poco más temprano, le di algo de comer pero no lo bañé, después le di teta y se quedó dormido. Entonces lo acosté pensando que, con la hora que era ya iba a dormir toda la noche. No solo se despertó a la media hora, sino que no tenía ninguna intención de seguir durmiendo, lo tomó como una siesta y quería salir del cuarto e irse a jugar. Finalmente, despues de intentar dormirlo infructuosamente durante una hora y media, lo llevé a jugar y a eso de las 10:30 empecé con su rutina y lo dormí.

Esas rutinas son importantes porque por varios años los niños no tienen concepto de tiempo, no entienden si les decis que en media hora se van a dormir. Lo entienden por acciones. Me bañan, como, leo un cuento y después me duermo. Entonces ya bañarse los empieza a preparar para dormir. Por eso es importante repetirlas siempre igual, no cambiarle el orden todos los días. Nosotros no lo necesitamos porque sabemos que en media hora nos vamos a acostar a dormir, y nos vamos preparando inconcientemente para ese momento, para poder cerrar los ojos y descansar. En cambio si alguien viniera y nos dijera de repente: “dormite”, nos costaría bastante dejar de pensar en todo lo que estabamos haciendo, en vaciar nuestro cerebro de todas esa preocupaciones y estímulos que recibimos constantemente. Para ellos es igual. Llega mamá y les dice, “a dormir” y pretendemos que se duerman… Sin preparación, sin rutina se convierte casi en una misión imposible.

Investigando un poco encontré unos artículos muy buenos que explican por qué es sano y hasta esperable que los bebes se depierten  a la noche. Acá saqué unos estractos que me resultaron interesantes.

El recién nacido necesita comer muy continuamente, incluso durante la noche, y seguirá necesitándolo durante varios meses. Cuando es un bebé de menos de tres meses, la lactancia en la noche es indispensable, tanto para que pueda recibir la cantidad de alimento necesario como para que no se produzcan hipoglucemias. El bebé mamará tanto y tan continuamente como precise, sin horario. El solo se despertará normalmente. Y volverá a dormirse después si es lo que necesita. La lactancia nocturna es indispensable entonces para mantener el suficiente suministro de leche, para evitar la hipoglucemia. Y además las tetadas nocturnas promueven la producción de hormonas que aumentan la producción, por lo que esperar o desear que el niño no mame por la noche es contraproducente para su salud. Leer artículo completo

(…)además de alimento el bebé humano necesita sentirse protegido y para eso se mantiene siempre en estado de semi-alerta. La separación física de su madre, aunque sea para dejarlo en una cuna, hace que salte su alarma. Al fin y al cabo hay milenios de evolución que le hacen reclamar esta atención directa como garantía de supervivencia.

Intentará ser vigilado y estar en contacto físico. Por eso separarse hace que no se relaje y que continuamente necesite sentir la atención de sus cuidadores. Es un mecanismo de supervivencia y posiblemente fueron los más atendidos y los que pedían más los que de nuestros ancestros lograron más éxito en la carrera de la supervivencia en un mundo hostil. Leer artículo completo

La lactancia materna y la succión libre, además del colecho, ayudan a que concilie el sueño más fácilmente y a que la madre no se canse más de lo necesario con paseos a por el biberón o cambios a la cuna. El bebé necesitará ser menos consolado si su alerta es atendida de forma rápida, se sentirá seguro con el contacto físico, podrá disponer de leche materna (que lleva de forma natural l-triptófano) y succionará para relajarse sin que nadie tenga que moverse o encender la luz. Leer artículo completo

A dormir ¿se aprende?

17 junio 2009

Un bebe recién nacido duerme muchísimas horas, se despierta casi exclusivamente para comer y cuando sacia su hambre se vuelve a dormir. Uno no se imagina que en poco tiempo le va a costar dormirse, que se va a frotar los ojitos y que va a tener que “aprender a dormir”. En realidad los niños saben dormir, no necesitan aprender. Los que necesitamos aprender somos nosotros. Aprender a conocer sus horarios, los momentos del día en que vamos a bajarle los estímulos, apagarle la luz y ayudarlo a conciliar el sueño. Porque vamos, ¿quien puede dormirse con muñequitos de colores colgados por todos lados, gente besandote los cachetes y una madre intentando que digas “mamamama”? Entonces, ¿cómo le “enseñamos”, o mejor dicho, cómo “aprendemos” a dormirlo?

Cada niño es distinto, hay chicos que necesitan dormir más y otros menos. Es importante conocer a nuestro hijo: saber en que horarios tiene sueño. Para eso hay que observarlo, prestarle atención a sus cambios de humor, a los bostezos, a las bajadas de actividad. A partir del conocimiento hay muchísimas formas de ayudarlo a dormir. Creo que la clave está en las rutinas, que preparan al niño para el momento de dormir, y en el ambiente (luz baja, silencio o música suave).

Nosotros estuvimos siguiendo una guía que bajé de una página (www.dormirsinllorar.com) y doy fe que funciona. En la página te dan ideas para ayudar a dormir al bebe. Cuando empecé la guía no tenía idea de a que horas tenía sueño Tobi. Durante el día prácticamente no dormía, se quedaba dormido en la teta cada vez que comía pero se volvía a despertar cuando lo dejaba en la cuna. A veces me lo quedaba a upa durante una hora solamente para que durmiera. A la noche lo acostaba a la misma hora que yo me iba a dormir y se levantaba cuando sonaba el despertador de mi marido. Estaba durmiendo máximo 11hs por día. Conclusión, se ponía de mal humor, lloraba bastante porque siempre tenía sueño, y no me dejaba hacer nada.

Hace algún tiempo ya que cumplimos estríctamente la rutina para dormir: 19:30hs se baña, música relajante con cuento, teta y a dormir. Generalmente se duerme en la teta. Aprendió perfectamente que despues del cuento come y se duerme. Es un placer!! Antes se acostaba a las 22 hs o más tarde, después de que yo comía, ahora lo acuesto a las 20 hs y tengo un buen rato para comer y charlar con mi marido. Y lo que es mejor, a la mañana se sigue levantando a la misma hora (entre 7:30 y 8), así que ganamos entre una hora y media y dos horas de sueño por noche. (cuando tiene hambre no dejo que se llegue a despertar del todo, le doy apenas se empieza a mover buscándome)

Las siestas también estan mucho mejor aunque admito que me falta un poco la rutina pre-siesta. Por lo menos ya descubrí las horas a las que le agarra sueño, que son las 10, las 14 y las 17:30hs. Y de a poco estas siestitas están estableciéndose. Hoy por ejemplo durmió una siesta de una hora y media, cosa que hace 2 semanas habría sido impensable.

Y todo esto, puedo decir orgullosa, lo logré sin hacerlo llorar ni una sola vez.

Próximas metas:

  • que duerma en la cuna (últimamente duerme en mi cama, habíamos armado una cuna sin uno de los laterales que iba pegada a mi cama pero quedaba un espacio entre los colchones y me pareció peligroso, así que hoy armé bien la cuna al lado de mi cama y esta será su primera noche)
  • que se duerma sin teta (algunas veces si no tiene hambre se duerme a upa, pero no es lo más normal)
  • que se despierte menos veces a la noche

Colecho seguro

14 junio 2009

Encontré un archivo de Unicef que habla sobre el colecho y detalla las precauciones que hay que tener para que sea seguro para el bebé.

Consejos de UNICEF para un colecho seguro.

Colecho y lactancia

14 junio 2009

Efecto del colecho o cama compartida en la lactancia materna y otros resultados

La lactancia nocturna se ha asociado con el colecho (dormir madre e hijo en la misma cama). McKenna, Mosko y Richard (1997) estudiaron la conducta nocturna de parejas  madre-hijo sanas de origen hispano que habitualmente dormían juntos (n = 20) o separados (n= 15). Los bebés tenían 3 o 4 meses, y tomaban lactancia materna exclusiva por la noche. Los lactantes que habitualmente dormían con su madre mamaron tres veces más tiempo durante la noche que los que solían dormir separados, lo que sugiere que el colecho favorece la lactancia materna. Los autores sugieren que, al aumentar la lactancia materna, el colecho podría proteger contra el síndrome de la muerte súbita infantil. No existen pruebas concluyentes de esta hipótesis. Clements y cols. (1997) encontraron en un estudio longitudinal que el colecho se asociaba con una mayor duración de la lactancia(…)

Pruebas cientificas de los diez pasos hacia una Feliz lactancia Natural. División de salud y desarrollo del niño. Organización Mundial de la salud. Ginebra 1998

Tobi duerme conmigo, al principio en un moisés en mi cuarto y cuando creció demasiado para el moisés pasó a mi cama. No es lo más cómodo, llevo así dos semanas y la verdad es que con él duermo peor. Estoy más alerta toda la noche, siempre se donde está, si se mueve me muevo con él, paso toda la noche en la misma posición con el brazo rodeándolo para que no se caiga. (lo correcto sería poner una baranda) El también se despierta para comer más veces en la cama que cuando estaba en el moisés, en mi caso es cierto que el colecho favoreció la lactancia. La verdad es que es buenísimo no tener que levantarme cada vez que se despierta. Apenas entro en una semi-consciencia y lo acomodo en el pecho, o se acomoda él, también medio dormido. En ningún momento se despierta del todo. Pero para mi es incómodo.

Hoy armamos una cuna a la que le sacamos uno de los lados, va a ir pegada a mi cama. Así él duerme en su lugar pero yo no me tengo que levantar cada vez que se despierta. Vamos a ver como resulta esto.

Todos los bebes lloran. Normalmente un recién nacido llora entre 1 y 3 horas diarias. Pero, ¿por que lloran?

Los bebes no saben expresarse de otra manera que no sea con su llanto y  a veces las madres nos sentimos cansadas, irritadas, incapaces de seguir adelante. No entendemos qué les pasa. No sabemos qué más probar para calmarlos. En esos momentos debemos tranquilizarnos y pensar que esa personita depende de nosotras un 100%, que espera que lo abrazemos, lo acunemos y lo mimemos, que espera ser alimentado, abrigado y que con nosotras se siente totalmente seguro. Nunca dejes llorar a tu hijo. No dejes que se sienta inseguro, no lo dejes tener miedo solito, no dejes que se calme solo porque entendió que nadie va a ir a abrazarlo. Alimentalo, no solo con tu leche sino con tu amor, con tus caricias. Protegelo, él va a tener toda una vida para aprender que el mundo no siempre es un lugar agradable, que no lo aprenda de vos.

El Dr. Carlos Beccar Varela (médico pediatra) distingue dos tipos de llanto: el llanto-problema y el llanto-necesidad.

El primero es agudo y se presenta a causa de emociones intensas (como el miedo, la ira y la angustia) o por cualquier dolor físico. Este llanto-problema obedece a algún trastorno que perturba a los padres que perciben que algo anda mal y prontamente consultan al pediatra. 

El llanto-necesidad se debe a  cinco necesidades básicas de los bebés que pueden agruparse en la nemotecnia ASESUPA, que expresa la necesidad de Alimento, Succión, Estímulo, Sueño y Upa.

La necesidad de Alimento se presenta con una frecuencia variable dependiendo de la cantidad de leche ingerida en la mamada anterior. A mayor cantidad ingerida en una mamada, más tiempo pasará antes que el bebé comience a dar señales de que quiere mamar otra vez.

La necesidad de Succión sobrepasa en los primeros meses a la necesidad de alimento. Un bebé que terminó de mamar y no llora, pero sigue hociqueando y chupeteando, tiene simplemente necesidad de succionar un poco más con lo que se suele llamar “succión no nutricional”. Esta puede satisfacerse ofreciendo el pecho más vacío, o con el chupete, pero éste no conviene que sea ofrecido en las primeras dos o tres semanas de nacido el bebé, para evitar la llamada “confusión de pezones”, que puede llevar al rechazo al pecho por el bebé.

El Estímulo es una necesidad básica de todo bebé. No le extrañe que el suyo a veces llore, estando bien alimentado, porque está aburrido, necesita que le hablen, sonrían, canten, miren a los ojos, toquen, acaricien y lleven a pasear. Todos estos estímulos los necesita su bebé varias veces al día y son muy importantes para su desarrollo emocional y madurativo. En realidad la estimulación es una forma de alimentar al bebé.

El Sueño puede ser algunas veces motivo de llanto cuando el bebé ha acumulado mucha excitación a la vez que está cansado y no se puede dormir. En este caso el llanto le sirve para descargar energía y poder así conciliar el sueño. Las horas más frecuentes de llanto por sueño están entre las 19 y las 23. En estos casos, la mejor respuesta es tenerlo en brazos o en porta bebé o en kepina, y caminar cantándole suavemente hasta que se le “descarguen” las pilas y se duerma. Por cierto que hay otras formas de ayudar a dormir a un bebé a la vez excitado y cansado, que podrá descubrir gracias a su creatividad.

El UPA es una real necesidad de los bebés sobre todo en los primeros 3 a 6 meses de nacidos. Los bebés que están unas horas a upa cada día lloran menos en 24 horas que los que nunca están a upa. Si usted se cansa de tenerlo en brazos, puede llevar a su bebé en un porta bebé que le sostenga bien la cabeza, o en una “kepina”, que es un género de 1,30 mt. por 1,30 mt. que se anuda en dos extremos y se cuelga del cuello materno.

Cada una de las necesidades del ASESUPA tiene una respuesta que la satisface. Si usted no acierta con una respuesta, sencillamente pruebe otra hasta que el niño se calme.

Fuente: Guía para una lactancia feliz. Carlos Beccar Varela

 

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.